Antes de ver la animacion power point que se abrira al dar click AQUI te pido veas el siguiente video Y ¡DATE CUENTA QUE ERES MUCHO MAS QUE UN CUERPO Y UNA MENTE!
El video de abajo me hizo recordar al fotografo llamado Kevin Carter quien ganó el premio Pullitzer al mejor fotografo de 1994 durante su recorrido por Africa. Nadie sabe cual fue el destino del niño.
La foto causo tal impacto en el fotografo que decidió suicidarse 3 meses después de haberla tomado - Mas información en: http://www.edmontonmulticultural.org/Articles.htm
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¡Tengo tanto que aprender de la Madre Teresa de Calcuta!
Antes de leer los pensamientos de la Madre Teresa, te invito A DAR CLICK AQUI PARA VER UN VIDEO
Texto obtenido de: http://www.cordobaciudad.com/madreteresa
Muchos consideraban a la Madre Teresa de Calcuta "una santa viviente". Otros la criticaban por aceptar la ayuda económica de personajes como Jean Claude Duvalier, el ex dictador de Haití. Lo cierto es que esta mujer de un metro y medio de estatura fue una madre incondicional para millones de desamparados. Y a ella nunca le preocupó que el amor que les prodigaba encajara con lo "políticamente correcto":
La Madre Teresa de Calcuta dijo: Podemos transitar por los lugares más terribles sin temor, porqué Jesús en nosotros nunca nos decepcionará. Jesús es nuestro amor, nuestra fuerza, nuestra alegría y nuestra compasión.
El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.
Cada hombre es importante y merece nuestra atención.
Nosotros siempre tratamos con individuos, nunca con las masas. Pero si esperamos que haya muchos, entonces nos perderíamos en la cantidad y nos haríamos nada por nadie.
A la hora de nuestra muerte, seremos juzgados por nuestra actitud de haber reconocidos a Cristo en cada hombre que sufre.
Hay verdades nuestras, hondas y duras, pero hay que saber acercarse a ellas, entenderlas y convertirlas en acto de transformación interna por amor a Dios y a la humanidad.
Dios solo habla en silencio.
El silencio es reflexión.
La familia que reza junta, permanece junta.
La Madre Teresa de Calcuta dijo: Los niños deben aprender a rezar y los padres debe rezar con ellos. Si es así, se logra mucho más fácilmente fortalecer nuestra fe. Hay que enseñar a los hijos que es una forma de evitar el sufrimiento.
El amor de Dios siempre es más fuerte que el mal en el mundo.
Encontré una mujer moribunda en las calles. La traje a nuestro hogar. Cuando la acosté a una pequeña cama, me sonrió, tomó mi mano y dijo una sola palabra. “ Gracias “ . Luego murió. Ella me dio mucho más de lo que yo hacía por ella. Me dio su gratitud.
Sólo soy un instrumento, un pequeño lápiz en las manos del Señor. Aún Dios me muestra su humildad utilizando instrumentos tan débiles e imperfectos como nosotros.
La Madre Teresa de Calcuta dijo: Hemos sido creados para grandes destinos. Sólo tenemos que comprenderlos.
La compasión es como el vuelo del alma hacia el prójimo.
Debemos seguir esa voz de nuestra conciencia que es la propia voz de Dios. No hay nada que temer, y mucho que agradecer.
En el fondo todo tenemos conciencia de nuestra divinidad interior. Algunos se resisten porque no están dispuestos a un cambio. Pero solo es cuestion de interiorizar un poco.
Déjanos predicar sin sermones. No mediante palabras, sino con nuestro ejemplo.
Dios siempre cuida sus criaturas, pero lo hace a través de los hombres. Si alguna persona muere de hambre o pena, no es que Dios no haya cuidado, es porque nosotros no hicimos nada para ayudarla. Nos fuimos instrumentos de su amor, no supimos reconocer a Cristo bajo la apariencia de ese hombre desamparado, de ese niño abandonado.
La gente teme vincularse con el otro por el miedo al rechazo o por no atreverse a dar.
Se olvidan que no hay como dar para recibir. La verdadera dicha es dar. Cuando uno conoce a Dios, nunca más está solo.
El servicio es lo que podemos llevarnos a nuestro encuentro final con Dios.
Una de las cosas más importantes de la vida es dar y ofrecer a quienes viven en nuestro entorno, el amor que hemos recibido.
No hay que cambiar la religión de los hombres, sino su corazón.
Los milagros suceden a diario. Son consecuencias permanentes del amor en acción. Son los resultados lógicos de alinearse con la providencia de Dios al entregarse a Él.
La Madre Teresa de Calcuta dijo: La pobreza no es obra de Dios, sino que los responsables de que exista somos nosotros.
Y somos responsables porque no sabemos compartir las cosas con Dios.
Tenemos que acordarnos de las palabras de Jesús: “ Lo que haces por los otros, lo esta haciendo por mí”.
Al ayudar al otro, alejan de su propia vida la soledad.
Jesús dijo: “ Venid, benditos de mi Padre, que cuando tuve hambre, me diste de comer, cuando tuve sed, me diste de beber, cuando estuve desnudo me vestiste, cuando estuve enfermo, me atendiste, cuando estuve preso, me visitaste.
Son solo palabras que encontramos en el evangelio y que aquí debemos practicar todo el tiempo. Amor y servicio. Ése es el amor en acción.
En la vida actual hay demasiado ruido, y eso hizo que la gente llegue a temerle al silencio. Saben que si se callan, van a escuchar de verdad y eso a veces suele ser muy doloroso.
Todas las noches antes de dormir debemos realizar el examen de conciencia, por si fuera nuestro último día.
Dios esta en todo y en todas parte. Los hindúes, los musulmanes o los cristianos somos sus hijos. Todo lo son.
El mundo es uno y la humanidad es una.
La guerra es el fruto de la política. Además si uno se envuelve en la política, hay que tomar bando por algún partido. Yo no quiero eso. Mi bando es el de los desposeídos y el de los necesitados.
Somos siempre capaces de elegir: el bien o el mal. Nadie es malo por naturaleza. Dios nos creó para destinos de grandeza.
Si no logramos pedir perdón a alguien en particular, deberíamos disculparnos con Dios, que es misericordia pura. Es necesario estar libre de cargas y con el corazón puro. Dios siempre perdona y libera, si nos acordamos de él y le entregamos nuestro tormento.
¿Cómo podemos pedir perdón a Dios, si no sabemos perdonar a los otros?
Las parejas que están crisis deberían rezar y perdonar. Saber que en nuestro humano camino han sido unidos por alguna circunstancia divina . Aprender de ese encuentro. Superar las dificultades y salir fortalecidos. Respetarse y perdonarse. Uno tiene que corregir en uno mismo, antes de molestarse con el otro.
Tómate tiempo para pensar. Tómate tiempo para rezar y tómate tiempo para reír.
Dios sólo habla en silencio. El ruido presenta un problema para quién busca a Dios. El silencio es reflexión. El ruido es olvidar nuestra misión.
Grita aquél que no tiene nada que expresar.
A partir del ruido, tratan de llenarse de estímulos. De allí, la droga, el alcohol, o la televisión prendida todo el día aunque no haya nada valioso para ver.
Si María y José vivieran en la actualidad y estuviesen buscado un lugar para convertirlo en el hogar del niño Jesús, ¿elegirían tu casa y todo cuanto ésta contiene y representa?
Ya sé que todos me preguntan cómo la muerte puede ser bella.
Morirse es volver a casa. Quienes mueren aquí, mueren en paz, y eso es lo que podemos esperar. Morir en paz y con dignidad. Eso es para la eternidad.
Si alguien es débil, se debe a que no practica una vida espiritual con convicción o amor. Al estar en contacto con seres así, debemos orar mucho para que esa oración llegue a ellos.
Todos saben en la India, que siempre estamos dispuestos a recibir a un niño. Siempre reiteramos que al algún niño no querido, no lo dejen morir. Tráiganlo aquí.
Cada día es un instante en la eternidad de Dios. Somos sus instrumentos. Cada ser humano merece nuestra dedicación.
La Madre Teresa de Calcuta dijo: La soledad es la peor clase de enfermedad.
Si puedes quitarte el miedo, ya habrás hecho mucho. Es algo muy grande dejar de temer. Hay que confiar en Dios y en la vida y sacarse los temores que nos enturbian y enferman desde hace años.
Para Dios es simple y bello. El amor de Dios por nosotros es mayor que todos los conflictos siempre pasajeros.
Los bienes del mundo, los regalos del cuerpo y de la mente, las ventajas de la educación, el hogar y la crianza, las habilidades, los talentos y los logros, provienen de Dios. Son regalos de Dios, y si se vive consciente, no se acumularían riquezas superfluas mientras otros mueren de inanición y sufren todas clase de carencias. Nosotros tratamos de equilibrar esta situación, por el esfuerzo voluntario de la humildad y la entrega, y el sacrificio de formas de vida lujosas y ostentosas.
La ignorancia y el temor van de la mano.
No trabajamos por la gloria o el dinero. Éste es un amor consagrado a Jesús. Trabajamos para Dios.
Cada vida ajena es nuestra propia vida . Estamos hechos para compartir el uno con el otro. Para amar y ser amados.
Debemos hallar el silencio y orar. Sigamos esa voz de la conciencia, que es la voz de Dios. No hay nada que temer y mucho que agradecer.
Hemos marchado un camino largo. La gente de Calcuta ha aprendido a conocer y amar a sus pobres. Gente de todas las creencias comparten este trabajo. Sólo llegan y dicen: “Queremos ayudar”.
Si supieran cuán solo están los jefes de estados y los que se creen importantes, allá arriba en sus cimas de poder. En realidad, no saben en quién confiar. Lo he visto con lagrimas en los ojos, y las voces entrecortadas, hablarme de sus soledades y de su necesidad desesperadas de fe.
Al viajar por distintos, lugares, encuentro la pobreza del mundo occidental mucho mas difícil de combatir. Mucho más intensa y dolorosa que la miseria del hambriento de comida o el que padece un dolor físico. Cuando recojo a una persona de las calles, le doy un plato de comida o un pedazo de pan, y ambos sabemos que ese hambre, por un instante, será satisfecho, hasta su próxima alimentación, pero una persona que es echada del seno de su hogar, segregada, discriminada por su color de piel, una persona se siente despreciada y no querida, una persona que tiene temor al prójimo, al abuso social y a su propia soledad, ésa me parece una clase de pobreza mucho más dolorosa y más difícil de erradicar.
Si realmente amamos a Dios, no puede haber dudas.
No se debe temer lo que Dios manda. El hecho de morir es algo normal. Lo que es peor es aquél que ha muerto en vida, por falta de amor y contención.
Pobreza, hay en todas partes del mundo. Queremos que los pobres se sientan amados. No podemos llegar a ellos con expresión de dolor o conmiseración. Es una dicha servirlos, y lo hacemos con un rostro alegre.
El amor nos hace iguales. El amor comienza en el hogar. En las escrituras esto expresa muy claramente, cuando Jesús dijo: “Todo lo que hagas al otro me los estas haciendo a mí”.
Veo a Cristo en las calles, veo a Cristo en cada pobre de cuerpo o espiritu, por eso el trabajo se hace posible.
La fe es un don divino, pero hay que trabajar para conservarla. La oración es un medio para obtenerla y hacer que permanezca en nuestro interior.
En oriente hay más respeto por la dignidad humana. Hay más contemplación y más acercamiento.
El trabajo de asistencia es demasiado bello como para no conservar el sentido del humor. No hay razón para no tenerlo. Esto lo hacemos como un acto de gratitud por la vida.
Los jóvenes están buscando un desafío. Vienen aquí, sirven durante unos meses, trabajan todo el año para poder venir aquí. Acá no les pagamos. No les damos más que la posibilidad de que sirvan, y lo hacen en forma desinteresada y feliz.
La juventud está entendiendo que ya no es tiempo de hipocresías y dobles posturas. Es tiempo de acción. Del amor en acción.
Todos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Si todos actuáramos de acuerdo con estos principios, la vida sería más bella para todos.
La Madre Teresa de Calcuta dijo: Convirtámonos en ramas verdaderas y fructíferas de la viña de Jesús, recibiéndolo en nuestra vida como él quiera mostrarse.
Como la verdad, para ser dicha, como la vida, para ser vivida, como la luz para ser iluminada, como el amor, para ser amado, como el camino, para ser andado, como la alegría, para ser dada, como la paz, para ser extendida, como el sacrificio, para ser ofrecido, en nuestras familias y en nuestros barrio.
Dios nos cuida y nos protege en cada una de nuestras necesidades.
Bien amado Señor, gran sanador, me arrodillo ante Ti, pues todo don de perfección procede de Ti. Yo te rezo para que otorgues destreza a mis manos, visión clara mi mente, generosidad y humildad a mi corazón.
Líbrame Jesús mío, del deseo de ser amada, del deseo de ser alabada, del deseo de ser honrada, del deseo de ser venerada, del deseo de ser preferida, del deseo de ser consultada, del deseo de ser aprobada, del deseo de ser popular, del temor de ser humillada, del temor de ser despreciada, del temor de ser rechazada, del temor de ser calumniada, del temor de ser olvidada, del temor de ser ofendida, del temor de ser ridiculizada, del temor de ser acusada.
Querido Jesús, ayúdanos a esparcir tu fragancia por donde quiera que vayamos. Llena nuestra alma de tu espíritu y vida. Que nuestra vida pueda ser un resplandor de la tuya.
EL día más bello: Hoy.
La cosa más fácil: Equivocarse.
El obstáculo más grande: El miedo.
El error mayor: Abandonarse.
La raíz de todos los males: El egoísmo.
La distracción más bella: El trabajo.
La peor derrota: El desaliento.
Los mejores profesores: Los niños.
La primera necesidad: Comunicarse.
Lo que más hace feliz: Ser útil a los demás.
El misterio más grande: La muerte.
El peor defecto: El mal humor.
La persona más peligrosa: La mentirosa.
El sentimiento más ruin: El rencor.
El regalo más bello: El perdón.
Lo más imprescindible: El hogar.
La ruta más rápida: El camino más correcto.
La sensación más grata: La paz interior.
El resguardo más eficaz: La sonrisa.
El mejor remedio: El optimismo.
La mayor satisfacción: El deber cumplido.
La fuerza más potente del mundo: La fe.
Las personas más necesarias: Los padres.
Lo más bello de todo: El amor.
Un sólo pensamiento de gratitud hacia el cielo, es la oración más perfecta.
Gotthold Ephraim Lessing
El miedo es la emoción básica del ego –opuesta al Amor, la emoción de Dios: las demás emociones se derivan de ellas. El Amor nos hace libres. El miedo nos sume en abismos. Una es real y su hogar es el Reino de los Cielos (que late en cada ser del Universo). La otra: tan irreal como nuestras más sombrías pesadillas.
Solemos padecer de irrealidad. Uno de nuestros primeros aprendizajes es el temor a Dios, Padre-Madre de todo lo creado; luego, aprendemos temerles a nuestros padres terrenales; es de lo más normal que terminemos temiéndonos a nosotros mismos.
Nos da pánico saber quiénes somos en Realidad. De allí se derivan paralizantes pensamientos: nos atemoriza hacer cosas equivocadas; recelamos de lo que el vecino, pareja o maleante de turno nos puedan hacer; tememos fracasar; nos amedrentan nuestros propios pensamientos (cuántos de ellos inconfesables); nos intimidan nuestros propios sueños y fantasías; nos da miedo que nuestros deseos se cumplan –y también que no se cumplan; nos aterroriza desarrollar nuestro propio poder personal –razón que nos impulsa a cedérselo a terceros (gurús, políticos, jefes, amantes, parientes, adivinos).
Tememos el lado oscuro de nosotros mismos, esa región de nuestra psique llamada “inconsciente”. Tememos el lado oscuro del “otro”. Nos acobarda estar solos –también estar acompañados. Hasta nos asusta nuestra propia sombra proyectada por el farol de una solitaria calle nocturna.
Nos da miedo saber quiénes somos en Realidad
Los adictos al telediario acumulamos múltiples miedos: nos achicopalan cosas tan variadas como el calentamiento global, las declaraciones del presidente en ejercicio, las predicciones del horóscopo, las epidemias y crisis bursátiles que cunden en países distantes; nos amilanan las subidas y bajadas de los precios petroleros, la derrota de nuestro equipo en el clásico del domingo y la inminente separación de nuestro grupo musical favorito.
Sufrimos miedos muy específicos: aterra saber que alimentos y vajillas son frecuentados por los insectos que habitan en nuestras alacenas; nos espanta la intangibilidad de los virus; nos espeluzna ser tocados por gente de color diferente; ¿estaba enferma la persona que nos precedió en el retrete del baño público?; pone la carne de gallina el sospechar que la taza de café en la que acabamos de posar nuestros labios no ha sido lavada en la cocina del bar.
Albergamos –incluso- miedos cósmicos: ¿cuánto falta para que vuelva a caer sobre el planeta un meteorito como el que extinguió a los dinosaurios? ¿Serán amigables u hostiles los alienígenas? Admito que mi hijito Juan Rodrigo y yo sentimos horror al enteramos, por History Channel, que La Vía Láctea y la galaxia de Andrómeda ¡chocarán dentro de cinco mil millones de años!
Nos aterra el paso del tiempo; nos horroriza el progresivo deterioro de nuestros cuerpos; nos estremecen las muertes de los seres queridos.
Le tememos a los fantasmas del pasado y del futuro.
Le tememos al éxito, al fracaso, a las novedades, a las rutinas, a los perros, a los gatos, a engordar, a no gustarle a los demás, a perder el empleo, a quedarnos calvos, a la intimidad, al sexo, a ser o no ser amados, al Amor…
Incluso, le tenemos miedo al miedo.
por supuesto, le tememos al sueño que llamamos muerte.
Cada miedo es una barrera que nos impide experimentar el Amor.
Cada miedo es una defensa que erigimos para bloquear nuestra entrada a ese Reino de los Cielos que prospera justo dentro de nosotros mismos. Sin embargo, cada miedo es tan irreal como el ego que lo imaginó.
Por eso, afable lector o lectora, ten fe (¡mucha fe!): porque en medio del miedo, late aún la verdadera esencia el Amor.
Solemos padecer de irrealidad
“El miedo es la raíz de todas las guerras” (Thomas Merton)
Miles de miedos nos impiden experimentar nuestro linaje más íntimo: el Amor.
Nos enrolamos en el ejército del miedo y sin piedad comenzamos una cruenta guerra civil en nuestro interior. Luego, proyectamos en el prójimo los frutos de esa guerra… ¡y él hace lo mismo con nosotros!
La guerra es ineludible cuando nos sentimos separados del resto de los seres; cuando no vemos a Dios en el prójimo; cuando no experimentamos Amor incondicional por amigos y enemigos.
Así, las cosas, la guerra se vuelve costumbre, ideología, cultura. Los políticos la justifican con mil razones; héroes e historiadores la convierten en “amor a la Patria”; algunas religiones la declaran santa; los científicos sociales afirman que es inevitable; la literatura la idealiza a través de la épica; los medios de comunicación la transforman en espectáculo.
La guerra es una sola –ese miedo que se deriva de creernos separados del resto de la Creación, del hecho de no sentirnos Uno con el Todo.
La guerra es una sola –esa creencia de que el “otro” puede aniquilarme, arrebatarme la Vida (Don eterno del Amado).
Damos variopintos nombres a esa guerra solitaria: “esquizofrenia; Alzheimer” –cuando devasta nuestras mentes; “cáncer; gastritis” –cuando vulnera nuestros cuerpos; “gobierno; oposición” –cuando desgarramos un país en mitades irreconciliables; “nacionalismo” –al avasallar patrias vecinas; “aliados; eje del Mal” –cuando nos conflagramos en eventos bélicos.
Otros nombres: “Caracas-Magallanes”, “River-Boca”, “Real Madrid-Barcelona”, “All Boys-Nueva Chicago” –al alentar e insultar en el estadio; “ricos; pobres” –al ponderar la calidad del prójimo por la cantidad de sus bienes; “Primer, Tercer Mundo” –al calificar a las naciones según nuestros juicios, prejuicios; “ganadores; perdedores” –clasificaciones de los filósofos del deporte; “fieles; infieles” –frutos de amargas ortodoxias; “progreso” –cuando arrasamos hábitats y extinguimos a los seres vivos que los pueblan.
El miedo es la raíz de todas las guerras
¡Parece que nunca es mala la ocasión para extender unos cuantos grados de separación entre nosotros y los demás!
Sí: para el ego que se juzga dividido del Uno y que se halla obsesionado con el miedo al Otro, la guerra es un inevitable estilo de vida. Porque cada juicio que haces del prójimo, cada pensamiento negativo en contra de tu semejante es un conato de guerra que generas en ti mismo (contra ti mismo).
Y no importa el tamaño de la guerra: un disgustito que germina en la mente; una confrontación entre policías y manifestantes; un lanzamiento de ojivas nucleares; los síntomas son idénticos: vemos enemigos donde no los hay, donde nunca los hubo… ¡y para abatirlos, hacemos uso de ese vasto arsenal llamado falta de Amor!
Cuando no estás amando, estás odiando
Hay un solo antídoto para tanta demencia: hacernos siervos incondicionales del Amor. Dice la Escritura: “Ningún siervo puede servir a dos amos: porque o bien aborrecerá a uno y amará al otro o bien se dedicará al primero y no al segundo”. Más claro imposible: o te alistas en las huestes del ego o sirves a la Paz del Amado; en “Un Curso de Milagros” leemos: “cuando no estás amando, estás odiando”.
El miedo es un estado de ausencia: de él han desertado la cordura, la inteligencia y el Amor (la eterna Presencia del Uno en nosotros).
El miedo es un habitante que cree haber sido desalojado de su hogar y deambula sonámbulo en miles de ruinosos simulacros de casas imaginados por él mismo: en cada simulacro, halla un motivo de terror que le hace construir una barrera, desplegar un violento sistema de defensa, iniciar una guerra; dividido en mil falsas facetas, tal siervo del temor contiende en mil guerras imaginarias, paralelas; el Amor, en cambio, es apacible palacio para quienes se saben presentes en la íntegra Gloria del Padre –eximidos de todo sueño o pensamiento destructivo.
Cuando no estás amando estás odiando
El miedo abunda en dualidades, en separaciones: mi cuerpo separado de otros cuerpos; la mente en guerra contra el cuerpo (estado que llamamos enfermedad); el humano que se siente separado de la Naturaleza y la percibe como enemiga a la que se debe explotar; el hombre incapaz de llamar hermano a su enemigo; el individuo que se siente separado de Dios, triste amante aislado de su Amado; el Hijo que no halla al Padre en su propio templo interno y que vaga desorientado por tortuosos templos externos; el ser biológico amputado de su ser espiritual; la gota inconsciente de su propia grandeza, incapaz de percibir su conexión con el océano que es el Universo.
El Amor es simple: carece de dualidades; en Él, dos es siempre igual a Uno, el infinito es siempre igual a Uno: es tu perfecta conciencia de la Unidad.
Cuando crees que hay algo distinto al Uno es porque estás odiando. Porque la conciencia del Uno –que es toda Amor- es incapaz de verse separada en múltiples “otros”.
En tal sentido, Thomas Keating, monje católico creador de la Oración Centrante, asevera: “el primer paso en nuestro viaje espiritual es la comprensión de que existe un Poder Superior, o Dios, al que provisionalmente llamaremos el Otro; el segundo paso, es tratar de convertirse en ese Otro; el tercer paso, es la comprensión de que no hay Otro; tú y el Otro son Uno; siempre ha sido así y así siempre será”.
Tú, yo y el Otro somos Uno solo
Hechos Uno, ¡qué fácil es convertirnos en siervos del Amor incondicional! Porque como dice el Srimad-Bhagatavan: “Sólo hay una verdad, una existencia, un conocimiento: la conciencia unitaria, pura, invariable, más allá de la materia y el objeto. Este conocimiento es Brahman (Dios), el Señor del Amor”.
"La vida es como una paleta de hielo,
si la disfrutas se acaba y si no tambien".
Los dejo con tan solo 3 videos de los muchos que podras seguir viendo en: http://www.youtube.com/user/eckhartencastellano
Los Quiero Mucho...
Ernesto Guerra
Te sugiero escuchar esta cancion mientras lees la historia de abajo
Una pequeña niña fue
a su habitación y sacó un frasco
que estaba escondido en su closet.
Esparció su contenido en el suelo y
contó con cuidado. Tres
veces, incluso. el total fue contado a la
perfección. No había cabida a errores.
Con cuidado regresó las monedas al frasco
y cerrando la tapadera, ella
salió sigilosamente por la puerta trasera y caminó
6 cuadras hasta la Farmacia de Rexall, que
tenía un gran signo de jefe indio sobre la puerta.
Ella esperó pacientemente a
que el farmacéutico le prestara atención,
pero estaba muy ocupado por el momento
Tere movió sus pies para que rechinaran
sus zapatos. Nada. Se aclaró la garganta
lo mas fuerte que pudo.
No sirvió de nada, finalmente tomó
.25 centavos del frasco y tocó en
el mostrador de cristal. Con eso fue suficiente!
'Y que es lo que quieres?' le preguntó el
farmacéutico con tono de disgusto
en la voz. Estoy hablando con mi hermano
que viene de Chicago no he visto en años, el
'Bueno, quiero hablar contigo
acerca de mi hermano', Tere le contestó
con el mismo tono de impaciencia. 'El está
realmente muy, muy enfermo . . . y quiero
comprar un milagro'.
'Perdon ?'
dijo el farmacéutico.
'Su nombre es Andrés y algo malo ha
estado creciendo en su cabeza y mi papi
dice que solo un milagro puede salvarlo,
ahora dime,
cuanto cuesta un milagro.
'Nosotros no vendemos milagros aqui, chiquita.
Lo siento pero no puedo ayudarte', dijo
el farmacéutico, con voz suave.
Oye, tengo dinero para pagarlo. Si
no es suficiente, conseguiré
lo que falte. solo dime cuanto cuesta'
El hermano del farmacéutico que era un hombre
muy bien vestido. Intervino y le
preguntó a la niñita, 'Que clase de
milagro necesita tu hermano?'
'No sé, replicó Tere, con los
ojos muy abiertos. Yo solo se que está muy enfermo
y mami dice que necesita una
operación. Pero mi papi no puede pagarla,
por eso quiero usar mi dinero'
'Cuánto tienes?', le preguntó el hombre de Chicago
'Un dólar con diez y once centavos', contestó Tere,
apenas audible.
Y ese es todo el dinero
que tengo, pero puedo conseguir mas si es necesrio'
'Bueno, que coincidencia', sonrió el hombre.
'Un dólar y once centavos---el precio exacto
de un milagro para los hermanitos'.
El tomó el dinero en sus manos y con
la otra sostuvo su manita enguantada
y dijo 'Lleváme a donde vives. Quiero
ver a tu hermano y conocer a tus padres.
Veamos si tengo el milagro que necesitas'
Ese hombre bien vestido era el Dr. Carlton
Armstrong, un cirujano especializado en neuro-cirujía.
La operacion fue completamente gratis y sin
cargo alguno por su estancia en el hospital, hasta que
Andrés regreso sano a casa.
Mami y papi comentaron felices de
la cadena de eventos que les trajo a todo
esto.
'Esa cirujía', susurraba su madre, 'fue un
milagro real. Ya me imagino cuanto
podría costar?
Tere sonrió. Ella sabía exactamente cuanto
cuesta un milagro. . . un dólar con once
centavos. . .mas la fe de una chiquilla.
En nuestras vidas nunca sabemos cuantos
milagros vamos a necesitar.
Un milagro no es la suspención de una ley natural
sino la implementación de una ley superior.
Yo se que mantendrás la pelota en movimiento!
Esto es, mandásela a quien signifique algo para ti!
Una bola es un círculo, sin principio ni fin.
Mantiene nos mantiene juntos como un círculo de amigos.
El tesoro que encierra es ver la amistad que me has regalado.
Hoy te paso la pelota.
Dásela a alguien que consideres tu amigo.
YO TE JURO
Cuando estes triste. . .Secaré tus lagrimas
Cuando tengas miedo. . . calmaré tus miedos.
Cuando estes preocupado . . . te daré esperanza.
Cuando estes confundido. . .te ayudaré
a encontrar tu camino.
Y cuando estas perdido.. . .y no puedas ver la
luz, yo seré tu faro . . .Brillando radiante.
Este es mi juramento .. . . que sostengo hasta el final.
Que mas podrías pedir. . .Si tu eres mi amigo.